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lunes, 21 de octubre de 2013

La Carretera


La noche avanzaba oscura y fría, no se escuchaba ningún sonido, y un viento gélido cortaba una atmósfera sin luna y sin estrellas, no se veía ni principio ni fin en esa tierra árida cortada por una línea de cemento.

Un hombre caminaba por un costado de la vía, a paso lento, sin apuros, se movía despacio, esperando. Al mismo tiempo un auto surcaba la noche por la carretera, su conductor, un hombre de preguntas y respuestas directas, estaba cada vez más impaciente por la eternidad del camino. Sus manos estaban blancas de tanto apretarlas  contra el manubrio y miraba al espejo retrovisor con impaciencia, esperando encontrar otro auto.

El caminante se detuvo. El ruido proveniente de un auto a lo lejos lo sacó de su cabeza, sin embargo, no estuvo demasiado tiempo detenido; tenía un camino que recorrer y un final al cual asistir. La mirada del conductor se desvió del espejo cuando fijó su mirada en un hombre que caminaba por un lado de la carretera, se asombró de ver vida en ese lugar tan muerto, pero no pudo quitar la vista del caminante.

“Esta es mi oportunidad” pensó el caminante. “Puedo hacer que todo termine de una vez por todas”, esa fue su resolución mientras el auto pasaba por su lado “aún no es demasiado tarde”… El conductor no quitó la vista del que le hacía compañía en el camino, giró su cabeza para verle la cara al caminante pero la oscuridad se la cubrió con su manto. Cuando volvió la vista hacia el camino vio la figura del hombre que había dejado atrás. “Imposible”, pensó el hombre, asustado, no quiso voltearse para asegurarse si era el mismo hombre. En vez de eso se preparó para el impacto, se apretó contra el asiento, ya no sentía sus manos por la fuerza ejercida contra el manubrio y antes de cerrar los ojos pudo ver al caminante extender sus brazos, aguardando pacientemente el impacto. El tiempo pareció detenerse en ese lugar abandonado, el conductor abrió los ojos para descubrir que la noche avanzaba oscura y fría, que no se escuchaba ningún sonido y que un viento gélido cortaba una atmósfera sin luna y sin estrellas, que no se veía ni principio ni fin en esa tierra árida cortada por una línea de cemento.
El auto se detuvo. El silencio era cada vez más tenso, el conductor se bajó de su auto y caminó hacia el viajero, quien tenía el rostro de un hombre de preguntas y respuestas directas pero que el manto de la oscuridad tapó. Se devolvió hacia el auto y comenzó a conducir impacientándose por la eternidad del camino. 

#el-lío
Imagen extraída de: http://dalecoopersbitch.tumblr.com

martes, 15 de octubre de 2013

Trabajo para todos?


En vista de que necesito alimentarme, que no quiero depender de mis progenitores y obviamente quiero hacer algo por la vida, me sumergí en la búsqueda de trabajo y me he encontrado con varias trabas. 

En los trabajos estríctamente para mi profesión, muchos buscan ingenierO. Algunos he postulado y me llaman luego diciendo que necesitaban un hombre y no una mujer, pero que me desean buena suerte en el mundo laboral! Ja... Recuerdo años atrás entre mis conocidos y tíos, contaban con gracia que una mujer era jefa en cierto sector de Huachipato, como algo que había que aplaudir. Aplaudir? A mi me parece una lástima que sólo fuera una y no más. Generalmente a las mujeres ingeniero, aunque hayan aprobado los cursos de mejor manera incluso que los pares hombres, sean metódicas y responsables, se les deja puestos menos importantes, si es que se les permite ejercer (pues varias terminan trabajando en cosas muy alejadas a la profesión).

Lo peor es que no es algo retrógrado y que con el recambio generacional aminore. Compañeros de carrera un año o dos mayores a mi, cuando son consultados para las nuevas vacantes en sus trabajos, sobre si prefieren hombre o mujer, ellos mismos eligen, Hombre.

El único cargo en que he visto que prefieren mujer (y sólo a veces) es para "ingeniero de ventas", y como no, si el trabajo casi consiste en ir a comidas y cenas y vender productos. Ahí entrenan a mis colegas para que cierren el ojito y se concrete la venta.

Aclaro que esto no es en el 100% de los casos, pero si es notorio (y por lo menos me ha tocado).

Hay algunas pegas menores en laboratorios para los que me dicen que estoy "sobre-especializada" y los trabajos más simples como mesera o algo para mantenerme por un tiempo, se llenan rápidamente y los pocos que he encontrado, se ocupan en un abrir y cerrar de ojos.

Incluso fui a preguntar a los supermercados para empaquetar en las cajas, peeeeeero me dicen que como no soy estudiante no se me permite trabajar en ello. =/

He pensado que podría vender hamburguesas veganas en la U, o vender cualquier cosa. Por mientras sigo buscando, pues de lo contrario, a fin de mes no me podré comer ni siquiera un alka x)!. Lo que me da más rabia es que mi caso es simple, pues no tengo hijos ni a nadie más que a mi que mantener. Sólo puedo decir, fuerza para todas las familias a las que les han cerrado las puertas y que SI están en una situación muy complicada. Y mi aplauso para todos los que se "hacen" su trabajo día a día.

Como último detalle, hay una cosa que no deja de ser sorprendente: a la hora de buscar trabajo, una "excelente" opción para una mujer pareciese ser trabajar para "privados" if you know what i mean ... 2 millones mensuales... 2 millones..!! y trabajando de lunes a viernes. 5 meses trabajando en eso y te pagas toda la educación. Educación que (dependiendo lo que estudies) puede que al fin y al cabo quizás no te sirva de nada, pues cuando busques trabajo quizás terminarás rechazada por tus propios pares. 

Y bueno, yo ni ahí con venderle mi cuerpo a nadie, menos a los infieles, a los empresarios y ladrones de cuello y corbata que frecuentan aquellos servicios. Así que espero que algo bueno se venga... Quizás hacer clases o algo así, pues en un par de años tendré que pagar el bendito crédito... ¿Cómo no habrá algo para mi?. Y si yo tengo título y aún así me cuesta, ya me imagino a muchos de mis compatriotas, tanto los con mayor y menor nivel educacional, pues incluso la cesantía de las personas con posgrado ha aumentado y va en un 5%. 

La bendita industrialización y tratados de libre comercio, que prometían el progreso nos tiene a todos a merced de las máquinas y de unos pocos empresarios, que cada vez automatizan más todo, y tienen cada vez a más gente sentada en su casa, a algunos sin poder pescar, a otros a punto de perder sus semillas, comiendo transgénicos, endeudados por la educación y la salud y sin trabajo...

#pantostado

sábado, 12 de octubre de 2013

La Frustación



 La frustración, una amiga muy cercana, es ese sentimiento que le da a uno cuando está intentando conseguir un objetivo personal, como ser feliz o terminar un informe, y no lo logra o se encuentra con un sinnúmero de obstáculos que te lo impiden. Lo natural entonces será cuestionarnos ¿qué es lo que me impide lograr mi objetivo? Entonces podemos encontrar dos fuentes de impotencia, las internas y las externas.

Las causas internas de la frustración implican que es uno mismo el que se está llenando de obstáculos el camino, y hay que aceptarlo, normalmente es porque somos muy flojos y nos llenamos de excusas para no hacer algo. Pero también puede ser que tengamos algún mega conflicto interno o algo así que no nos deje avanzar. 

Las fuentes externas son un poco más entretenidas porque podemos echarle la culpa a alguien más, como que son ELLOS los que no me han dado la información para el trabajo y por eso yo no lo puedo terminar y lloro y pateleo por su culpa. Son otros los que interfieren con mi futuro. Pero no solo eso, mi frustración puede nacer porque son otros, terceros que quizás no me conocen, quienes están tomando determinaciones que me afectan, y lo que es peor, las están tomando en nombre mío, “por mi bien”, como si alguna vez se hubieran detenido a preguntar mi parecer. 

Ahora bien, lo que nos enseñan es que debemos aprender a “manejar” la frustración, y me parece bien que uno aprenda a respirar profundo, a canalizar en buena toda esa montonera de sentimientos, pero me parece bien sólo en el caso de las frustraciones por causa interna y algunas externas. Porque si hay alguien más que está tomando las decisiones por mi, supuestamente a mi nombre, entonces no debería estar yo sola manejando la frustración, esta otra persona debería estar haciéndose responsable también. Si el camino que este tercero eligió para mi choca con mis proyecciones o perspectivas de vida y esto me causa frustración, lo lógico es que no esté uno aguantando solo.

Pero tengo un caso mejor aún, ¿qué tal si somos miles, millones los que estamos frustrados porque un grupo pequeño de personas ha estado tomando decisiones que a la larga nos han alejado de nuestros objetivos individuales y además colectivos?, ¿entonces qué?, ¿son estos millones de personas los que tienen que aprender a respirar profundo, contar hasta 10 y seguir por la vida dejando que unos pocos sigan alejándolos del camino que proyectaban para sus vidas?. No sé al mundo, pero a mi no me parece no más, no estoy de acuerdo en que sea la mayoría de la gente la que tenga que manejar su frustración. De que tienen, tenemos, que hacer algo para quitarnos la frustración de ecima, tenemos que hacer algo, pero no tiene nada que ver con esas técnicas pasivas que le enseñan a uno donde tiene que mentalizarse con que “escapa de tu control, no hay nada que puedas hacer, acéptalo”, esas frasesitas mejor se las guardan, porque en este caso no aplica (y dudo que lo hagan en algún caso). 

La única forma de dejar de sentirse frustrado por estas causas es eliminar la causa de la frustración y para eso, primero todos tenemos que ponernos en movimiento...

#fueradeservicio

miércoles, 9 de octubre de 2013

Entre las 8 y las 2




Otra noche de esas. Empiezas a las 8 pm y con la esperanza de que llegue pronto la hora de dormir. Te alistas según el ánimo, para afrontarlo, abres la cama, te cepillas los dientes y te cercioras una vez más de que en la tele solo dan la misma estupidez que el día anterior, y que el anterior a ese. Aun así todos los que aparecen en esos programas aparentan ser personas de éxito, cultas, como con un libro de Kant en la mesita de noche –leer filosofía, sí claro-. 

En cambio tú, usas la misma ropa 2 días a la semana y te vez igual que siempre; la gente te parece igual de falsa, torpe y feliz; son como engendros iracundos que solo quieren gritarte sus miserias a la cara mientras te dicen “gracias por su compra”. Estás cansado de todo eso. Y de todo. Ya dan las 10 pm y te pones el pijama, solo porque es primavera y aún hace frío, pero ansías poder acostarte desnudo en una cálida noche de verano, entre unas frías sábanas que rápidamente adquieren tu calor corporal; ahí, recostado, mirar las estrellas de una noche romántica es que tu ego y la nada circundante se escondan entre el azul-negro que surge entre una estrella y otra. Y dentro de todas las emociones e imágenes posibles tus ojos reconocen de inmediato la que te parece única, esa Luna redonda, pálida y enorme junto al manto estrellado. Solo observarla, nada más te gustaría en esa noche, ni siquiera una mujer desnuda en tu cama. Pues, de cierta manera una te ha cautivado más desde fuera de las sábanas que de entre ellas.

Pero dan las 2 am y estás despierto sin poder dormirte aun. La tv apagada y ni siquiera se oyen los músicos de la autopista. Solo están tus pensamientos y el sonido que se hace al pasar la pluma por el papel mientras esperas pacientemente que llegue a tu cuerpo el efecto de ese verano pálido, reconfortante, o que las píldoras para dormir cumplan su propósito. Lo que suceda primero
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Por esta noche han ganado las píldoras

#destapacañostropical

lunes, 7 de octubre de 2013

¿Estamos evolucionando? Homo Erectus sacúdete en tu cripta




En términos generales podríamos definir la evolución como la supervivencia del más apto, esto quiere decir que de entre dos sujetos de la misma especie, sobrevivirá aquel que tenga alguna característica que lo haga afrontar mejor alguna situación, así la gacela más rápida se salva de ser comida por el depredador y la gacela más lente muere en las fauces del leopardo, simplifiquemos el ejemplo y diremos que la velocidad es generada, en una parte, por la musculatura de la gacela, y si tomamos la musculatura como un rasgo hereditario, las crías de la gacela serán (o tendrán la potencialidad) de ser igual o más veloz que la madre o padre gacela.


Nosotros como especie somos producto de la evolución, hemos llegado a lo que somos gracias a las muertes de los máximos exponentes de la ineptitud, y damos gracias a los cielos porque no pudieron reproducirse.


Pero, ¿estamos evolucionando? Es verdad que los procesos evolutivos llevan millones y millones de años, pero aún así es posible ver su avance, y esos son los tantos ejemplos que Darwin expone en su libro, entonces me hago esta pregunta, ¿estamos evolucionando?

Podemos decir que lo que determina qué es lo apto y qué no es el hábitat, no diremos medio ambiente porque suena un poco restrictivo, ya que la relación con las otras especies y con el medio son influyentes en lo que se toma como apto y lo que no.


A modo de respuesta a esta pregunta sólo puedo presentar algunas evidencias que me hacen dudar un poco sobre la capacidad evolutiva del ser humano y predecir cómo nos iremos volviendo cada vez más aweonaos.


El hombre ha ido modificando su entorno física y culturalmente, hace ciudades, construye empresas, modifica el planeta, crea pueblos en los márgenes de mundo y hace pequeños oasis que representan la conquista del hombre de los páramos más aislados del mundo, gracias a esto podríamos decir que el entorno en tanto clima y alimentación no puede mermar mucho en la mortalidad de aquellos que no son aptos, ya que prácticamente hay acceso a todo en todas partes, por lo tanto el que alguien se alimente, se abrigue y se guarezca no depende de una capacidad física adquirida, sino a una cuestión de orden cultura y en última instancia de índole económico, podré comer (cazar), y vivir “bien” si tengo el capital económico para hacerlo, da lo mismo si no tengo ni lanzas, ni musculatura, sólo bastará un supermercado, una billetera lo suficientemente abultada, y todo está solucionado, hemos engañado a Darwin una vez más.


La medicina es otra trampa para la pachamama, “gracias” a la medicina hemos podido alargar nuestras vidas de manera innecesaria en muchos años. Obviamente nosotros vivimos en un paradigma en donde la muerte se trata de ahuyentar lo más posible, tanto la propia como la de los demás, por lo cual cuando decimos que hay gente que vive innecesariamente nos referimos que hoy en día puede que la gente sobreviva aún cuando por efecto del medio se ha dictado sentencia de muerte. Esto obviamente es una variable que es así hace ya mucho tiempo, lo que trato de mostrar es la diferencia entre los animales que cuando se presenta una situación X mueren porque no eran lo suficientemente aptos, y los otros animales que sacan un bono y se atienden para sobrevivir.


Esto muestra (al igual que el primer ejemplo) que al final la sobrevivencia depende del acceso a, el acceso a la salud, el acceso al alimento, el acceso a la vivienda etc., al final de cuentas, podríamos decir que en el homos sapiens sapiens ha cambiado la definición de evolución y, podríamos decir que no sobrevive el más apto, sino que sobrevive el que tiene acceso: la supervivencia del que tiene más poder económico.


EL problema es que el poder económico sólo se puede entender en función de, por ejemplo, el más rico es más rico no por una cifra exacta, sino por la relación con el menos rico, por lo tanto cuando los menos ricos empiecen a perder la carrera evolutiva sólo se levantará la vara apenas un poco, y así hasta que no quede nadie.


Estamos condenados a pelear por nuestras propias garras por sobrevivir, la evolución vintage era más justa, los cambios en el hábitat de las especies era azaroso, podía venir una helada, podía venir alguna plaga etc., y moría el que tenía que morir y vivía el que tenía que vivir, ni se enteraban, en cambio ahora tenemos que pelear como salvajes el último bono para el doctor de turno.

#lalombrizsolitaria

viernes, 4 de octubre de 2013

Ta Á Deriva






El otro día vi Joven y Alocada, si la película de la evangelais. Y aluciné, así de simple. Aluciné porque termina con una frase de existencialismo adolescente/visceral /sensual/e intrépido que dice: “No sé si creo ni en la Felicidars, ni el la Calma, ni en la Madurasound”. Y la verdad fue simple: Yo tampoco. Más aun, me permito pensar que muchas gentes están en la misma postura frente a la vida. ¿Qué son estas cosas?, ¿alguien las posee?, ¿alguien al menos las conoce?. 


Quizás la Pilar Sordo, Cohelo, el librillo El Secreto y algunos neo-fans de Jodorowsky pueden responderme que existe alguna fórmula para alcanzar estas palabras y transformarse en todo un Adulto Exitoso. Sin embargo, ¿para qué? ¿existe realmente una persona así?, ¿es alguna fórmula mágica para pertenecer a alguna logia?, ¿algo mejora?, ¿algo empeora?. Francamente, no me interesa. Ni ser Adulto, ni ser Exitosa. Pienso que ambas son categorías arbitrarias que se enmarcan en una moral plástica y ambigua, taaaan característica de estas épocas… en realidad tan característica de la humanidad. Cuando se aspira a ser una buena persona (qué concepto éste, ¿no?) se aspira a un ideal laxo, a un modelo inventado, re-inventado, regurgitado y vuelto a crear. 


Afrontémoslo, somos Homo sapiens sapiens (la mayoría) y punto. Existimos. Existimos a como dé lugar. En el fondo da lo mismo cómo transitemos la vida, al morir esa dinámica se acaba y ya está. Finalmente, nada importa, tú, yo, todo y todos somos perennes. Podemos hacer cosas útiles, podemos hacer cosas inútiles pero en el fondo lo interesante es que podemos hacer cosas. Variamos, mutamos, nos estancamos y mucho más, somos personas, sólo eso, seres vivos en un planeta que nos sumerge entre otros seres vivos. Así estamos: A la deriva. 


Ahora bien, no me malinterpreten. No escribo esto con un ánimo abúlico o algo por el estilo. Muy por el contrario, entrego estas ideas revueltas en líneas, con harta euforia y una ligera sensación de descanso. El plasmar esta barata reflexión y compartirla con ustedes me invita a la despreocupación, a hacer las cosas de la forma en que pueda/quiera/sienta/crea que hay que hacerlas. A vivir y a vivir nada más. Si a ustedes les interesa, pueden sumarse a la cruzada.



Nota: Á deriva es una película brasilera sobre una separación. Sale mucha gente bonita y todo el rato están en traje de baño. En la playa.  

#supropinaesmisueldo